Es el resultado de dar demasiado durante demasiado tiempo. Con la ayuda adecuada, es posible recuperar la energía, el sentido y las ganas de vivir.
El modelo de Maslach
El burnout no es simplemente "estar cansado". La OMS lo reconoce como fenómeno ocupacional y se define por tres dimensiones específicas que se retroalimentan.
Sensación de estar completamente vaciado. Ya no tienes nada que dar: ni energía, ni motivación, ni paciencia. Cada mañana supone un esfuerzo titánico solo para levantarte.
Te vuelves distante, cínico o indiferente con las personas de tu entorno laboral. Lo que antes te importaba ahora te resulta ajeno. Es un mecanismo de defensa ante el agotamiento.
La sensación de que nada de lo que haces tiene valor. Sientes que eres incompetente, que no avanzas, que tu trabajo no sirve para nada. La autoestima se derrumba.
Señales de alerta
El cuerpo habla antes de que lo hagamos nosotros. El burnout tiene un coste físico real, no solo emocional.
Duermes y no descansas. La fatiga es constante e independiente de las horas de sueño. El descanso ha dejado de recuperarte.
La mente bloquea, olvida, no retiene. Tareas que antes hacías automáticamente ahora requieren un esfuerzo desproporcionado.
Reaccionas de forma desproporcionada a pequeñas frustraciones. La paciencia ha desaparecido. Te enfadas con facilidad y luego te arrepientes.
Cefaleas frecuentes, contracturas musculares, problemas gastrointestinales, bajada de defensas. El estrés crónico se somatiza.
Te sientes anestesiado. Nada te genera placer ni dolor intenso. Una especie de indiferencia generalizada hacia lo laboral y, a veces, hacia todo.
Llegar tarde, poner excusas, mirar el teléfono todo el rato, posponer constantemente. El cuerpo busca escapar de lo que lo agota.
Tu psicólogo
Soy psicólogo general sanitario con experiencia en burnout, ansiedad y bienestar en el entorno laboral. He acompañado a muchas personas que llegaron completamente vaciadas y lograron recuperarse de verdad.
El trabajo no tiene que destruirte. Pero cuando ya lo ha hecho, necesitas un espacio para reconstruirte sin juicios, con herramientas reales y a tu ritmo.
Reflexión personal
Marca las afirmaciones con las que te identifies. No es un diagnóstico clínico, pero puede ayudarte a darte cuenta.
Selecciona las que describan cómo te sientes últimamente:
Cómo trabajamos
Sin listas de espera interminables. Sin desplazamientos. Del primer contacto a la recuperación real.
Me cuentas tu situación, evaluamos la intensidad del desgaste y vemos si podemos trabajar juntos. Sin compromiso.
Identificamos los factores que han llevado al burnout y diseñamos un plan para recuperar el equilibrio y la energía.
Trabajamos la gestión del estrés, los límites, la autoexigencia y la recuperación de la motivación con técnicas basadas en evidencia.
Aprendes a detectar señales de recaída y construyes recursos internos para que el burnout no vuelva. Alta cuando el cambio es sólido.
Lo que dicen
"…He vuelto siempre que he necesitado, sin altas ni bajas, sabiendo que Carlos dispone de un espacio seguro al que acudir cuando es necesario y en el que acompaña…"
"…Me ha ayudado mucho en el proceso que inicié con él y ahora me siento mucho mejor…"
"…de cada sesión siempre rescatas herramientas concretas aplicables tanto a la gestión de emociones del día a día, como a la hora de afrontar situaciones emocionales más complejas."
Tarifas
Sin sorpresas ni letra pequeña. Elige el formato que mejor se adapte a ti.
40€ por sesión. Ideal para un tratamiento completo.
Empezar terapia¿Listo para recuperarte?
El burnout no se cura descansando un fin de semana. Pero con el apoyo adecuado, se puede salir. La primera sesión es gratuita y sin compromiso.