Terapia de apego online | Sana tus heridas relacionales
¿Siempre acabas eligiendo personas que te hacen daño? No es mala suerte. Es tu estilo de apego. Y los patrones de apego se pueden cambiar.
Sin lista de espera · Solo online · Máx. 30 pacientes
¿Siempre acabas eligiendo personas que te hacen daño? No es mala suerte. Es tu estilo de apego. Y los patrones de apego se pueden cambiar.
Sin lista de espera · Solo online · Máx. 30 pacientes
El apego es el sistema de vinculación que desarrollamos en la infancia con nuestros cuidadores. Las respuestas relacionales que aprendemos en esos primeros años se convierten en instrucciones internas sobre cómo funciona relacionarse — y esas instrucciones siguen activas en la edad adulta.
Los patrones que te generan sufrimiento en tus relaciones no son defectos de carácter: son heridas que se formaron antes de que pudieras elegir. Y, lo más importante, se pueden sanar.
La terapia de apego trabaja sobre esos patrones: los identifica, los comprende y ayuda a construir formas más seguras de relacionarse.
Es el patrón más funcional. Posible desarrollarlo aunque no se haya tenido en la infancia.
Hipervigilancia al rechazo. Tendencia a ceder en demasía para evitar el abandono.
Autonomía como escudo. Dificultad para conectar emocionalmente aunque haya deseo de hacerlo.
Suele asociarse a experiencias de trauma. El más complejo, pero también tratable.
Exploración de la historia relacional, los desencadenantes y los patrones que se repiten. Sin prisa, sin etiquetas rígidas.
Reconocer cómo ese patrón tuvo sentido en un momento dado y cómo ahora genera sufrimiento en lugar de protección.
Aprender a gestionar las emociones intensas que surgen en las relaciones: el miedo al abandono, la rabia, la desconexión.
Desarrollar formas más sanas de relacionarse: poner límites, pedir lo que necesitas, estar presente sin fusionarte ni huir.
Que repiten los mismos patrones de conflicto, que sienten que algo no funciona pero no saben qué.
Que quieren una relación pero algo siempre se interpone. Que eligen a personas que no están disponibles.
Los patrones de apego no solo se manifiestan en la pareja. También en amistades y relaciones familiares.
Que sienten que no merecen ser queridos o que siempre dan más de lo que reciben.
El trauma relacional —abuso, abandono, negligencia— deja huellas específicas que la terapia de apego aborda directamente.
Los patrones de apego también afectan a cómo nos relacionamos con jefes, compañeros y figuras de autoridad.
Muchos de mis pacientes llegan pensando que son "demasiado intensos", "demasiado fríos" o "incapaces de mantener una relación". Esas etiquetas no son diagnósticos: son las conclusiones que se sacaron de experiencias dolorosas.
El apego inseguro no es un rasgo de personalidad inamovible. Es un patrón aprendido. Y los patrones aprendidos se pueden desaprender — y reemplazar por otros más funcionales.
No se trata de convertirse en otra persona. Se trata de tener más opciones de las que ahora parece que tienes.
El primer paso para cambiar los patrones que te hacen sufrir es entenderlos. Hablamos, sin compromiso, desde donde estés en España.
carloscheca991@gmail.com · +34 656 872 509 · Solo online · España