Uno de los principales obstáculos de la depresión es que la propia condición dificulta buscar ayuda: la apatía, el cansancio y la sensación de que "nada va a funcionar" forman parte del problema. Si estás leyendo esto, ya has dado un primer paso importante.
Trabajo con Terapia Cognitivo-Conductual, el enfoque con mayor respaldo científico para la depresión. Identificamos juntos la tríada cognitiva negativa que mantiene el estado depresivo: visión negativa de uno mismo ("soy un fracaso"), del mundo ("todo es difícil") y del futuro ("nada va a mejorar"). A través de técnicas específicas, aprenderás a cuestionar y cambiar esos patrones de pensamiento.
Otro componente fundamental es la activación conductual: recuperar de forma gradual las actividades que antes te daban satisfacción o sentido. La depresión genera un círculo vicioso,menos actividad, menos placer, más apatía, que podemos romper de manera estratégica y a tu ritmo.
También trabajamos la autocompasión y la reducción del autocrítica destructiva, que suelen estar muy presentes en la depresión. El objetivo no es que seas "positivo", sino que tengas una visión de ti mismo y del mundo más equilibrada y realista, con espacio para las dificultades sin quedar paralizado por ellas.